Delegado: José Antonio Vargas Santana

 

La Ex – Hacienda de San José de Contla, tiene su inicio en el año 1643, en que el Virrey de la Nueva España, García Sarmiento, Conde de Salvatierra, autorizo su establecimiento, iniciando su actividad hasta el año de 1644.

    El antiguo casco de esta hacienda por su historia arquitectura, tienen gran importancia, pues en este lugar el 23 de mayo de 1831, el General Gordiano Guzmán firmo con Ignacio Pita, representante personal de Nicolás Bravo y Juan Álvarez el acta que puso fin a la denominada “Revolución del Sur”.

    La capilla original de esta hacienda fue bendecida el 15 de mayo de 1898 por el Pbro., y científico José María Arreola.

Su parroquia actual se bendijo el 24 de abril de 1956 por el Arzobispo de Guadalajara José Garibi Rivera que en ocasión de practicar una visita pastoral, pasada por este lugar, su primer párroco fue el Pbro. Serapio Martínez.

    Sus fiestas patronales concluyen el 1º de mayo en honor de Sr. San José patrón de esa comunidad desde el tiempo de las haciendas, tomando parte también en los festejos un comité de feria que se encarga de la parte profana (toros, bailes, recibimientos, etc.) por lo que en los últimos años se a incrementado la afluencia de visitantes en especial de los hijos ausentes que radican en los Estados Unidos.  

    El 22 de marzo de 1977, por decreto Nº 9564 del Congreso del Estado esta localidad fue elevada al rango de delegación municipal, estaba de Presidente el Sr. Ramón Díaz Carrillo, siendo el Gobernador el C. Flavio Romero de Velasco, su primer delegado Salvador Valencia Arteaga fungiendo también como encargado del registro civil de esta población. Su delegado en la actualidad es el Sr. Alejandro Álvarez Gutiérrez.

    Los atractivos culturales que tiene esta población es el casco antiguo de la ex – hacienda que hoy está considerada como patrimonio cultural del municipio.

    Entre algunas leyendas de esta delegación están las siguientes: el cerrito de la santa cruz es un sitio legendario donde según relato de los ancianos, justifican que en su cumbre se haya colocado para ahuyentar al demonio porque según en la noches más obscuras de aquellos lejanos tempos, se dejaba escuchar un escalofriante aullido que en nada era similar al de algún animal conocido. También cuenta la historia que la persona que suba al cerro y se meta a una cueva de haya, según hay una maldición que si te robas el tesoro que está ahí, tendrás que traerte todo, porque si no es así, se te aparece el ánima de Toscano, hay paseos a dicho cerro, donde se dice que en una piedra hay una figura de un caballo.